Caso Silvina Luna: la junta médica confirmó que el producto inyectado por Lotocki dañó sus riñones
La junta médica forense que intervino en el caso de Silvina Luna confirmó que el producto inyectado por el cirujano Aníbal Lotocki fue el responsable directo del daño renal que derivó en su fallecimiento. El informe pericial detalló que el material estético (PMMA) generó lesiones internas y un exceso de calcio en la sangre, lo que deterioró de manera irreversible sus riñones.
Según indica el dictamen al que se tuvo acceso, los especialistas señalaron que los efectos del PMMA pueden manifestarse meses o años después de la intervención quirúrgica. En el caso de la modelo y actriz, ya en 2013 se habían detectado granulomas y alteraciones en sus análisis de laboratorio. Asimismo, la autopsia halló restos de la sustancia en glúteos, muslos y rodillas, reforzando la relación causa-efecto entre la práctica estética y el desenlace fatal.
"Los nuevos estudios confieren mayor consistencia y relación fisiopatológica entre la presencia de material de relleno (PMMA), la formación de granulomas y el desarrollo de hipercalcemia mediada por calcitriol", precisa el informe técnico elaborado por el Cuerpo Médico Forense.
Deficiencias en los controles y antecedentes internacionales
La junta evaluó además si el cirujano realizó un seguimiento médico adecuado tras la operación y concluyó que no existen constancias médicas que lo acrediten. Respecto a la posibilidad de haber extraído el material a tiempo, explicaron que dicha alternativa dependía de la experiencia del profesional, advirtiendo que la remoción quirúrgica conllevaba riesgos estéticos y no aseguraba la eliminación total de la sustancia.
Para dar sustento a sus conclusiones, los peritos incorporaron antecedentes clínicos e investigaciones científicas internacionales que documentan cuadros idénticos: elevación anormal de calcitriol, supresión de la hormona paratiroidea y elevado compromiso renal por nefrocalcinosis derivados del uso de polimetilmetacrilato.
Si bien el dictamen no fija una responsabilidad penal directa de forma automática, constituye un elemento clave solicitado por la Justicia para esclarecer la cadena causal que provocó la enfermedad de la actriz, complicando aún más la situación judicial de Aníbal Lotocki.